Hemos pasado de un bosque de 18 hectáreas a un terreno de 400m2.
Nos costó mucho procesar a nivel emocional este gran cambio. Algo así no se hace de la noche a la mañana. Pero también de las cosas tristes y de los contratiempos aparecen nuevas visiones, nuevas oportunidades, nuevos comienzos. Y también se van encontrando formas de mantener vivo el sueño y la ilusión.
Hoy por fin pudimos trasladar nuestras colmenas de Tetragonisca (abejas nativas sin aguijón) hasta nuestro nuevo hogar en Naranjillo, el lugar donde estamos haciendo renacer nuestro sueño de educación ambiental, sostenibilidad y mindfulness en escala más pequeña y familiar.
La instalación de nuestras abejitas en este nuevo espacio ha sido un momento muy significativo que nos emociona profundamente. Es seguir recuperando nuestra esencia. Y es también un ritual de continuación, y un nuevo punto de partida en nuestra tarea de conservación. Las abejas nativas se encuentran amenazadas por invasión de sus hábitats, y es imprescindible que todos tomemos conciencia de su enorme y vital importancia como polinizadoras de plantas y cultivos amazónicos.
Cuando visites nuestra nueva casa podrás conocerlas de primera mano, y si tienes suerte podrás llevarte un poco de su miel, que además de sabrosa es medicinal.




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